Baterías solares o vender excedentes: ¿Qué interesa más a una empresa?

26 Sep 26 | BESS + IA para empresas con placas solares

Cuando una instalación fotovoltaica produce más electricidad de la que consume la empresa en ese momento, aparece una decisión importante: ¿conviene vender esa energía excedentaria o almacenarla en baterías para utilizarla posteriormente?

No existe una respuesta válida para todas las empresas. Elegir entre baterías o vender excedentes solares depende del valor que podamos obtener por la energía vertida a la red y del ahorro que pueda generar esa misma energía si la almacenamos para evitar compras de electricidad en otras horas.

Por eso, la comparación no debe hacerse únicamente en kWh. Debemos analizar cuánto obtenemos por cada kWh excedentario y cuánto puede valer ese mismo kWh si lo utilizamos posteriormente dentro de la empresa.

También debemos considerar la inversión necesaria para instalar el sistema de almacenamiento, la cantidad de excedentes disponibles y el consumo eléctrico que existe cuando las placas solares ya no cubren la demanda.

En este artículo compararemos ambas alternativas para entender cuándo puede resultar más interesante vender los excedentes y cuándo puede tener sentido almacenarlos mediante BESS + IA para utilizarlos posteriormente en la empresa.

¿Qué diferencia hay entre vender los excedentes y almacenarlos en baterías?

Cuando la empresa genera más energía solar de la que puede consumir en ese momento, existen distintas formas de aprovechar ese excedente. Dos de ellas son verter la energía a la red obteniendo una contraprestación económica o almacenarla para utilizarla posteriormente.

Aunque ambas opciones permiten dar valor a la energía que no se consume directamente, su funcionamiento económico es diferente.

Vender los excedentes solares

Cuando la instalación está configurada para vender la energía excedentaria, la electricidad que la empresa no utiliza se vierte a la red y se obtiene un ingreso por la energía vendida, de acuerdo con las condiciones aplicables a la instalación y al contrato correspondiente.

En este caso, la empresa obtiene valor económico por el excedente, pero esa energía deja de estar disponible para cubrir consumos posteriores.

Almacenar los excedentes en baterías

Con un sistema BESS, parte de la energía excedentaria puede almacenarse en lugar de verterse inmediatamente a la red.

Posteriormente, cuando la producción fotovoltaica disminuye y la empresa continúa consumiendo electricidad, esa energía puede utilizarse para reducir las compras de electricidad de la red.

El valor económico del mismo kWh puede ser diferente

La comparación fundamental consiste en analizar qué valor obtenemos por un kWh cuando lo vendemos y qué valor puede aportar si lo almacenamos y lo utilizamos posteriormente.

Por eso, el precio obtenido por la energía excedentaria y el coste de la electricidad que podemos evitar comprar son dos variables fundamentales para comparar ambas alternativas.

No todos los excedentes tienen que tener el mismo destino

La decisión tampoco tiene por qué consistir necesariamente en elegir una única alternativa para toda la energía excedentaria.

Dependiendo de la instalación, del dimensionamiento del almacenamiento y del comportamiento energético de la empresa, puede estudiarse qué parte de los excedentes resulta aprovechable mediante el BESS y qué ocurre con la energía que no puede o no interesa almacenar.

El objetivo es determinar qué estrategia permite obtener un mejor aprovechamiento económico de la producción fotovoltaica existente.

¿Cuándo puede interesar más almacenar los excedentes en baterías?

Almacenar los excedentes puede resultar especialmente interesante cuando la empresa genera energía solar que no consume durante determinadas horas y, posteriormente, necesita comprar electricidad de la red cuando la producción fotovoltaica disminuye.

En estas situaciones podemos estudiar si utilizar esa energía dentro de la propia empresa aporta más valor que venderla directamente.

Cuando existe consumo después de las horas solares

Las empresas que mantienen actividad durante la tarde, la noche o en varios turnos pueden seguir necesitando electricidad cuando las placas solares ya producen poco o nada.

El BESS permite utilizar parte de la energía almacenada anteriormente para cubrir una parte de esos consumos posteriores.

Cuando existe una diferencia económica favorable

Para comparar ambas alternativas debemos analizar el valor económico de la energía.

Si el ahorro conseguido al utilizar posteriormente un kWh almacenado puede ser superior al ingreso que obtendríamos vendiendo ese mismo kWh, el almacenamiento puede aumentar el valor aprovechado de los excedentes.

Esta comparación debe incluir también los costes y características del sistema BESS.

Cuando los excedentes se producen de forma habitual

Para aprovechar correctamente un sistema de almacenamiento necesitamos disponer de energía con la que cargarlo.

Una empresa que genera excedentes con frecuencia puede ofrecer más oportunidades de utilización del BESS que otra donde los excedentes sean escasos o aparezcan únicamente de forma puntual.

Cuando podemos utilizar regularmente la energía almacenada

No basta con disponer de excedentes. También necesitamos consumo posterior donde utilizar la energía.

La combinación de excedentes frecuentes y demanda eléctrica posterior puede favorecer un mayor aprovechamiento del sistema de almacenamiento.

Cuando el BESS está correctamente dimensionado

El objetivo no es almacenar necesariamente todos los excedentes generados por la instalación.

Debemos dimensionar la potencia y la capacidad del BESS en función de la energía realmente disponible y del consumo que pueda cubrirse posteriormente.

Así podemos buscar un equilibrio entre la inversión necesaria y el valor económico que puede aportar la energía almacenada.

¿Cuándo puede interesar más vender los excedentes solares?

Instalar baterías no es necesariamente la mejor opción para todas las empresas. En determinadas situaciones puede resultar más razonable seguir vertiendo los excedentes a la red y obtener un ingreso por esa energía, especialmente cuando existe poco margen para aprovecharla posteriormente dentro de la empresa.

Cuando la empresa apenas consume fuera de las horas solares

Si la actividad se concentra principalmente durante las mismas horas en las que producen las placas solares, puede existir poco consumo posterior donde utilizar la energía almacenada.

En ese caso, instalar baterías únicamente para aprovechar excedentes puntuales puede ofrecer un nivel de utilización reducido del BESS.

Cuando los excedentes son pequeños o poco frecuentes

Una instalación puede generar excedentes únicamente durante determinadas horas, días o épocas del año.

Si no existe suficiente energía disponible para cargar regularmente las baterías, debemos valorar si la inversión necesaria en almacenamiento está justificada frente a seguir obteniendo valor económico por la energía vertida a la red.

Cuando la venta de excedentes ofrece condiciones interesantes

El valor recibido por la energía vertida influye directamente en la comparación.

Cuanto mayor sea el ingreso obtenido por los excedentes, menor será la diferencia económica frente a almacenarlos para evitar compras posteriores de electricidad.

Por eso debemos comparar el valor de venta del excedente con el valor económico de utilizar posteriormente esa energía en la empresa.

Cuando la inversión en almacenamiento no se amortiza adecuadamente

Aunque almacenar un kWh pueda tener más valor que venderlo, eso no significa automáticamente que instalar baterías resulte rentable.

Debemos incorporar a la comparación la inversión necesaria en el BESS, su utilización prevista y el ahorro que puede generar durante su funcionamiento.

La decisión debe basarse en los datos de cada empresa

No debemos partir de la idea de que almacenar siempre es mejor que vender, ni de que vender los excedentes siempre resulta más rentable que instalar baterías.

La alternativa adecuada dependerá de los excedentes disponibles, el consumo posterior, las condiciones económicas de la energía y el coste del sistema de almacenamiento.

Por eso la comparación debe realizarse con los datos reales de cada instalación fotovoltaica y de cada empresa.

¿Cómo comparar económicamente vender o almacenar los excedentes?

Para decidir entre vender los excedentes solares o almacenarlos, necesitamos comparar el valor económico que puede generar cada alternativa.

No basta con saber cuántos kWh excedentarios produce la instalación. Debemos determinar qué ocurre económicamente con esa energía en cada escenario.

Calculamos el valor de los excedentes vendidos

Primero analizamos qué ingreso obtiene la empresa por la energía que vierte a la red.

A partir de los excedentes disponibles y de las condiciones económicas aplicables podemos estimar el valor anual de la energía vendida.

Calculamos qué compras de electricidad podría evitar el BESS

Después estudiamos qué parte de esos excedentes podría almacenarse y utilizarse cuando la empresa vuelve a necesitar electricidad.

Así podemos estimar cuántos kWh comprados de la red podrían sustituirse mediante energía solar previamente almacenada.

Comparamos el valor de vender y de autoconsumir posteriormente

El siguiente paso consiste en comparar el ingreso que dejaríamos de obtener por vender un kWh con el coste de la electricidad que podríamos evitar comprar utilizando ese mismo kWh posteriormente.

Esta diferencia permite conocer el valor adicional que podría aportar el almacenamiento frente a la venta directa del excedente.

Incorporamos la inversión necesaria en el BESS

La comparación no estaría completa si únicamente analizáramos el valor de la energía.

También debemos considerar la inversión necesaria para instalar el sistema de almacenamiento y el aprovechamiento que puede tener durante su funcionamiento.

Analizamos el resultado durante varios años

Finalmente, proyectamos ambos escenarios durante un periodo suficientemente amplio para valorar su comportamiento económico.

De esta forma podemos comparar seguir vendiendo los excedentes frente a invertir en un BESS para almacenar parte de ellos, utilizando los datos reales de producción, consumo y condiciones energéticas de la empresa.

Así evitamos decidir únicamente por el precio de venta de los excedentes o por el posible ahorro de las baterías: comparamos económicamente las dos alternativas completas.

¿Qué papel tiene BESS + IA al decidir qué hacer con los excedentes?

Cuando incorporamos almacenamiento, la comparación ya no depende únicamente de disponer de una batería. También debemos decidir cuándo conviene almacenar la energía y cuándo resulta más útil utilizarla.

En una solución BESS + IA, la gestión inteligente puede adaptar el funcionamiento del almacenamiento al comportamiento energético de la empresa.

Analiza cuándo se producen los excedentes

La producción fotovoltaica y el consumo no son constantes durante todo el día.

El sistema puede analizar cuándo aparece energía excedentaria y qué cantidad está disponible para cargar las baterías sin interferir con el consumo directo de la empresa.

Analiza cuándo necesitará energía la empresa

También debemos conocer cómo evoluciona la demanda eléctrica después de las horas de mayor producción solar.

Esto permite identificar los periodos en los que la energía almacenada puede utilizarse para reducir compras de electricidad de la red.

Gestiona la carga y descarga de las baterías

La inteligencia artificial puede utilizar los datos energéticos disponibles para gestionar cuándo cargar y descargar el BESS.

El objetivo es que la energía almacenada se utilice en los momentos en los que pueda aportar mayor utilidad al funcionamiento energético de la empresa.

Se adapta a cambios en producción y consumo

Los excedentes y el consumo pueden variar según el día de la semana, la época del año, los turnos de trabajo o la actividad productiva.

Una gestión inteligente permite adaptar el funcionamiento del almacenamiento a estas variaciones en lugar de utilizar siempre una estrategia fija.

El objetivo es aprovechar mejor la energía disponible

Instalar un BESS no significa necesariamente que todos los excedentes deban almacenarse.

Debemos buscar una estrategia que permita aprovechar la energía solar de forma eficiente y utilizar el almacenamiento cuando tenga sentido técnico y económico.

Por eso, el valor de BESS + IA no reside únicamente en almacenar electricidad, sino también en gestionar cómo puede aprovecharse esa energía dentro de la empresa.

¿Hay que elegir entre almacenar o vender todos los excedentes?

No necesariamente. La decisión entre baterías y venta de excedentes no tiene por qué aplicarse de la misma forma a toda la energía que produce la instalación fotovoltaica.

En determinadas empresas puede tener sentido almacenar una parte de los excedentes y gestionar de otra forma la energía que no pueda aprovecharse mediante el BESS.

La capacidad del BESS es limitada

Las baterías tienen una determinada capacidad de almacenamiento.

Cuando el sistema alcanza su nivel de carga previsto, pueden seguir produciéndose excedentes solares que ya no pueden almacenarse en ese momento.

Por eso, dimensionar un BESS no consiste necesariamente en intentar absorber todos los excedentes máximos que pueda generar la instalación.

No todos los días se generan los mismos excedentes

La producción fotovoltaica varía según la radiación solar, la época del año y las condiciones meteorológicas.

También cambia el consumo de la empresa.

Como consecuencia, puede haber días con pocos excedentes y otros en los que exista mucha más energía disponible de la que puede almacenar el sistema.

Podemos priorizar el almacenamiento de la energía aprovechable

El dimensionamiento debe buscar qué cantidad de energía puede almacenarse y utilizarse posteriormente de forma habitual.

Así evitamos aumentar considerablemente la inversión únicamente para almacenar picos de excedentes que aparecen de manera ocasional.

El excedente restante puede seguir teniendo valor

La energía que no se almacena no tiene por qué desperdiciarse.

Dependiendo de la configuración y de las condiciones aplicables a la instalación, los excedentes restantes pueden continuar vertiéndose a la red y obtener el tratamiento económico que corresponda.

Podemos combinar ambas estrategias

Por tanto, la comparación no siempre es simplemente baterías o vender excedentes solares.

En determinados proyectos podemos estudiar una estrategia combinada: almacenar la parte de los excedentes que la empresa pueda aprovechar posteriormente y mantener otra salida para la energía restante.

El objetivo es encontrar la combinación que permita obtener el mayor aprovechamiento económico posible de la instalación fotovoltaica sin sobredimensionar innecesariamente el BESS.

¿Cómo saber qué opción interesa más a tu empresa?

Para decidir si conviene vender los excedentes solares, almacenarlos o combinar ambas alternativas, debemos analizar cómo produce y consume energía realmente la empresa.

La decisión debe basarse en datos de la instalación fotovoltaica y en una comparación económica de los distintos escenarios.

Analizamos los excedentes de la instalación

Estudiamos cuánta energía produce la instalación que no está siendo consumida directamente, cuándo aparecen esos excedentes y cómo varían a lo largo del año.

Esto permite conocer qué cantidad de energía podría estar disponible para almacenarse.

Estudiamos el consumo posterior de la empresa

Después analizamos cuándo vuelve a necesitar electricidad la empresa una vez disminuye la producción fotovoltaica.

Así podemos determinar qué parte de la energía almacenada podría utilizarse realmente para sustituir compras posteriores de electricidad de la red.

Analizamos el valor de vender los excedentes

También necesitamos conocer qué valor económico obtiene actualmente la empresa por la energía que vierte a la red.

Este dato nos permite establecer el escenario de referencia frente al que comparar la incorporación de almacenamiento.

Simulamos el funcionamiento de un BESS

Con los datos de producción y consumo podemos estudiar diferentes capacidades de almacenamiento y estimar cuánta energía podría cargarse y utilizarse posteriormente.

El objetivo es encontrar un dimensionamiento adaptado a los excedentes y al consumo real, evitando instalar una capacidad que vaya a permanecer infrautilizada.

Comparamos económicamente los escenarios

Finalmente, podemos comparar el valor de continuar vendiendo los excedentes con el resultado de almacenarlos total o parcialmente mediante BESS + IA.

Así podemos valorar con datos si para esa instalación resulta más interesante vender, almacenar o combinar ambas estrategias, en lugar de aplicar una solución general a todas las empresas.

Descubre si te interesa almacenar o vender los excedentes solares

Si tu empresa ya dispone de placas solares y genera excedentes, podemos analizar qué valor estás obteniendo actualmente por esa energía y qué ocurriría si almacenases una parte para utilizarla posteriormente.

Estudiamos la producción fotovoltaica, los excedentes, la curva de consumo y las compras de electricidad de la red para determinar qué cantidad de energía podría aprovecharse mediante un sistema BESS + IA.

A partir de estos datos podemos comparar económicamente diferentes escenarios: seguir vendiendo los excedentes, almacenar una parte de ellos o combinar ambas estrategias.

También dimensionamos el almacenamiento para evitar instalar una capacidad superior a la que realmente pueda aprovechar tu empresa.

El estudio inicial es gratuito y sin compromiso.

Preguntas frecuentes sobre baterías o vender excedentes solares

Cuando una empresa genera más energía solar de la que consume directamente, es habitual preguntarse si resulta más interesante vender esa energía o almacenarla para utilizarla posteriormente. Estas son algunas de las dudas más frecuentes.

¿Es mejor almacenar los excedentes solares o venderlos?

Depende de cada instalación. Debemos comparar el valor económico obtenido por vender la energía con el ahorro que podría generar si la almacenamos y utilizamos posteriormente.

También debemos considerar la inversión necesaria en el BESS.

¿Puedo almacenar los excedentes de mis placas solares en baterías?

Sí. Un sistema BESS puede almacenar parte de la energía fotovoltaica que la empresa no consume en el momento en que se produce.

Posteriormente puede utilizarse para cubrir parte del consumo cuando la producción solar sea insuficiente.

¿Qué ventaja tiene almacenar los excedentes en lugar de venderlos?

La energía almacenada puede utilizarse posteriormente para reducir compras de electricidad de la red.

Si el valor económico de evitar esas compras es suficientemente superior al valor obtenido por vender los excedentes, el almacenamiento puede permitir aprovechar mejor esa energía.

¿Siempre es más rentable almacenar los excedentes?

No. La rentabilidad depende de los excedentes disponibles, el consumo posterior, el valor de la energía, la inversión necesaria y la utilización del sistema.

En algunas empresas puede resultar más interesante continuar vendiendo los excedentes.

¿Tengo que almacenar todos los excedentes que producen mis placas?

No. El BESS puede dimensionarse para almacenar únicamente la cantidad de energía que la empresa pueda aprovechar de forma habitual.

Intentar almacenar todos los excedentes máximos podría obligar a instalar una capacidad que permaneciera infrautilizada durante parte del año.

¿Puedo tener baterías y seguir vendiendo excedentes?

Dependiendo de la configuración de la instalación y de las condiciones aplicables, puede estudiarse una estrategia en la que una parte de los excedentes se almacene y la energía restante continúe vertiéndose a la red.

No siempre es necesario elegir una única alternativa para toda la producción excedentaria.

¿Cómo se compara económicamente vender o almacenar un kWh solar?

Debemos comparar el ingreso que obtendríamos por vender ese kWh con el valor de la electricidad que podríamos evitar comprar si lo almacenamos y utilizamos posteriormente.

La comparación completa también debe considerar el coste y el funcionamiento del sistema de almacenamiento.

¿Qué tamaño de batería necesito para aprovechar mis excedentes?

No existe una capacidad estándar. Debemos analizar cuántos excedentes genera la instalación, cuándo se producen y cuánto consume posteriormente la empresa.

Con esos datos podemos dimensionar la potencia y la capacidad del BESS.

¿Qué aporta la inteligencia artificial al almacenamiento de excedentes?

La inteligencia artificial puede ayudar a gestionar cuándo cargar y descargar las baterías utilizando información sobre la producción fotovoltaica, el consumo y el estado de carga.

El objetivo es adaptar el funcionamiento del BESS al comportamiento energético real de la empresa.

¿Podéis estudiar si me interesa vender o almacenar los excedentes?

Sí. Analizamos la producción fotovoltaica, los excedentes, el consumo y las condiciones económicas de la energía para comparar diferentes escenarios.

En Only Green Energy realizamos el estudio inicial de BESS + IA de forma gratuita y sin compromiso.