Muchas empresas que ya disponen de una instalación fotovoltaica se plantean añadir baterías para aprovechar mejor la energía que producen sus placas solares. Sin embargo, antes de realizar la inversión hay una pregunta fundamental: ¿es realmente rentable instalar un BESS?
La respuesta depende de cada empresa. La rentabilidad de baterías en empresas depende de factores como los excedentes solares disponibles, el consumo eléctrico fuera de las horas de producción fotovoltaica, el coste del sistema de almacenamiento y la cantidad de electricidad de la red que puede dejar de comprarse.
Por eso, no debemos valorar un BESS únicamente por su precio ni por la capacidad de sus baterías. Lo importante es analizar cuánta energía puede almacenarse, cuánta puede utilizar posteriormente la empresa y qué ahorro económico puede generar durante la vida útil del sistema.
En Only Green Energy estudiamos estos datos antes de dimensionar una solución BESS + IA para una empresa que ya dispone de placas solares.
En este artículo veremos qué determina la rentabilidad de un BESS, cómo podemos calcular su amortización y qué factores pueden hacer que la inversión resulte más o menos interesante.
¿Qué determina la rentabilidad de las baterías en una empresa?
La rentabilidad de un sistema de almacenamiento no depende de un único dato. Para saber si la inversión puede tener sentido debemos analizar cómo produce energía la instalación fotovoltaica, cómo consume electricidad la empresa y qué parte de ese consumo puede cubrirse utilizando las baterías.
Excedentes solares disponibles
Para almacenar energía procedente de las placas solares necesitamos disponer de producción fotovoltaica que no esté siendo consumida directamente por la empresa.
Cuanto mayor sea la cantidad de excedentes que puedan almacenarse y aprovecharse posteriormente, mayor puede ser la utilización efectiva del BESS.
Consumo fuera de las horas solares
También debemos analizar qué ocurre cuando disminuye o desaparece la producción fotovoltaica.
Si la empresa continúa consumiendo electricidad durante la tarde, la noche o en otros periodos sin suficiente producción solar, la energía almacenada puede utilizarse para reducir parte de las compras de electricidad de la red.
Coste de la electricidad que podemos evitar comprar
No todos los kWh desplazados mediante las baterías tienen necesariamente el mismo valor económico.
Para calcular la rentabilidad debemos estudiar qué compras de electricidad pueden reducirse y cuál es su coste, en lugar de limitarnos a calcular cuánta energía puede almacenar el sistema.
Inversión necesaria en el BESS
El coste del proyecto también influye directamente en su rentabilidad.
La potencia, la capacidad, los equipos auxiliares y las características de la instalación existente determinan la inversión necesaria. Por eso es importante evitar tanto un sistema insuficiente como un BESS sobredimensionado que no vaya a utilizarse de forma habitual.
Utilización del sistema durante su vida útil
Finalmente, debemos valorar cuánto puede utilizarse realmente el almacenamiento a lo largo del tiempo.
Un BESS que dispone regularmente de energía para cargarse y de consumo posterior donde utilizarla puede tener un aprovechamiento muy diferente al de otro sistema que solo se utiliza de forma ocasional.
Por eso, la rentabilidad debe calcularse utilizando el funcionamiento energético real de cada empresa, no mediante una estimación genérica aplicable a cualquier instalación.
¿Cómo se calcula la rentabilidad de un BESS?
Para valorar económicamente un sistema de almacenamiento debemos comparar la inversión necesaria con el ahorro que puede generar durante su funcionamiento.
No basta con conocer el precio de las baterías. Primero necesitamos estimar qué cantidad de electricidad de la red puede dejar de comprar la empresa gracias al uso del BESS.
Calculamos la energía que puede almacenarse
Partimos de los datos reales de la instalación fotovoltaica para conocer cuántos excedentes existen y cuándo se producen.
Esto permite estimar qué cantidad de energía puede utilizarse realmente para cargar las baterías a lo largo del año.
Calculamos la energía almacenada que puede aprovechar la empresa
Tener energía disponible para cargar el BESS no es suficiente. También necesitamos consumo posterior donde utilizarla.
Por eso cruzamos los excedentes solares con la curva de consumo para estimar cuánta energía almacenada puede sustituir posteriormente compras de electricidad de la red.
Calculamos el ahorro económico
Una vez estimada la energía que puede dejar de comprarse, podemos valorar su efecto económico utilizando las condiciones reales de suministro de la empresa.
De esta forma obtenemos una estimación del ahorro anual atribuible al funcionamiento del BESS.
Comparamos el ahorro con la inversión
El siguiente paso es relacionar el ahorro estimado con la inversión necesaria para instalar el sistema de almacenamiento.
Esta comparación permite estudiar el periodo de amortización del proyecto y valorar si resulta razonable respecto al horizonte de funcionamiento previsto.
Analizamos el proyecto durante varios años
La rentabilidad no debe analizarse únicamente durante el primer año.
Debemos considerar el funcionamiento del sistema a lo largo del tiempo y trabajar con hipótesis razonables sobre variables que pueden evolucionar.
Así obtenemos una visión más completa de la rentabilidad económica del BESS durante su vida útil, en lugar de basar la decisión únicamente en un ahorro puntual.
¿En cuánto tiempo puede amortizarse un BESS?
El periodo de amortización indica cuánto tiempo necesita el ahorro generado por el sistema para compensar la inversión realizada.
Sin embargo, no existe un número de años válido para todas las empresas. Dos instalaciones fotovoltaicas similares pueden obtener resultados muy diferentes dependiendo de sus excedentes, sus horarios de consumo y la utilización efectiva de las baterías.
El ahorro anual influye directamente en la amortización
Cuanta más electricidad de la red pueda sustituirse mediante energía almacenada, mayor puede ser el ahorro generado por el BESS.
Por eso debemos determinar cuántos ciclos de carga y descarga pueden aprovecharse realmente y qué valor económico tiene la energía utilizada.
La inversión inicial también determina el plazo
La amortización depende igualmente del coste total del proyecto.
Instalar una capacidad superior a la que puede utilizar habitualmente la empresa aumenta la inversión sin garantizar un incremento proporcional del ahorro.
Un dimensionamiento adecuado es fundamental para evitar invertir en capacidad de almacenamiento que permanezca infrautilizada.
La vida útil debe ser superior al periodo de amortización
No debemos analizar únicamente cuánto tarda en recuperarse la inversión. También necesitamos valorar durante cuánto tiempo puede seguir funcionando el sistema después de ese momento.
Cuanto mayor sea el periodo durante el cual el BESS continúa generando ahorro una vez recuperada la inversión, mayor puede ser el retorno económico acumulado del proyecto.
No utilizamos un plazo estándar de amortización
Dar una cifra genérica sin estudiar previamente la instalación puede producir expectativas que no correspondan con el funcionamiento real de la empresa.
Por eso calculamos la amortización a partir de los datos reales de producción fotovoltaica, excedentes, consumo eléctrico, coste de la energía e inversión necesaria.
De esta forma podemos valorar el proyecto utilizando una estimación adaptada a cada empresa en lugar de asumir que todos los sistemas BESS ofrecen el mismo periodo de retorno.
¿Qué puede mejorar la rentabilidad de un BESS?
Una vez analizados la inversión y el ahorro potencial, existen varios factores que pueden hacer que el sistema de almacenamiento tenga un mayor aprovechamiento económico durante su funcionamiento.
La clave no está simplemente en instalar más capacidad, sino en conseguir que el BESS pueda utilizarse de forma frecuente y eficiente.
Disponer de excedentes solares de forma habitual
Una instalación que genera excedentes regularmente ofrece más oportunidades para cargar las baterías con energía procedente de las placas solares.
Si los excedentes aparecen únicamente de forma puntual, el sistema puede permanecer parte del tiempo sin suficiente energía disponible para almacenarse.
Mantener consumo cuando disminuye la producción solar
La rentabilidad puede mejorar cuando la empresa continúa necesitando electricidad después de las principales horas de producción fotovoltaica.
En estos casos existe una oportunidad para utilizar la energía almacenada y sustituir parte de la electricidad que de otro modo tendría que comprarse de la red.
Dimensionar correctamente potencia y capacidad
Un BESS debe adaptarse tanto a la energía disponible para almacenarse como a la demanda eléctrica que queremos cubrir posteriormente.
Un dimensionamiento adecuado permite buscar un elevado aprovechamiento del sistema sin incrementar innecesariamente la inversión.
Gestionar de forma inteligente el almacenamiento
El resultado económico también depende de cómo se utilicen las baterías.
En una solución BESS + IA, la gestión inteligente puede analizar la producción fotovoltaica, el consumo y el estado de carga para decidir cómo utilizar la capacidad disponible en cada momento.
Adaptar el funcionamiento a los cambios de la empresa
Los patrones de consumo pueden variar con el tiempo debido a nuevos turnos, cambios en la producción o modificaciones en la actividad.
Por eso resulta importante que la estrategia de gestión del almacenamiento pueda adaptarse a la evolución del comportamiento energético de la empresa.
En conjunto, la rentabilidad depende tanto del dimensionamiento inicial como del aprovechamiento que consigamos del BESS durante su funcionamiento.
¿Cuándo puede no ser rentable instalar baterías?
Igual que existen situaciones favorables para el almacenamiento, también podemos encontrar instalaciones en las que la inversión en un BESS no ofrezca una rentabilidad suficiente.
Detectarlo antes de realizar la inversión es tan importante como calcular el posible ahorro.
Cuando existen pocos excedentes solares
Si la empresa consume directamente prácticamente toda la energía producida por sus placas solares, puede quedar poca energía disponible para cargar las baterías.
En estas circunstancias debemos comprobar si existe un volumen suficiente de excedentes aprovechables para justificar la inversión.
Cuando apenas existe consumo fuera de las horas solares
También puede ocurrir que existan excedentes durante el día, pero que la empresa reduzca considerablemente su actividad cuando desaparece la producción fotovoltaica.
Si posteriormente no existe suficiente demanda eléctrica, parte de la energía almacenada podría no utilizarse de forma habitual.
Cuando el BESS está sobredimensionado
Instalar más capacidad no garantiza una mayor rentabilidad.
Si las baterías son demasiado grandes respecto a los excedentes disponibles o al consumo posterior, una parte de la capacidad puede permanecer infrautilizada mientras la inversión inicial aumenta.
Cuando el ahorro potencial es pequeño respecto a la inversión
El almacenamiento debe producir un beneficio económico suficiente para justificar el coste del proyecto.
Si las compras de electricidad que podemos evitar representan un ahorro reducido frente a la inversión necesaria, el periodo de amortización puede resultar demasiado largo.
Cuando la instalación fotovoltaica ya está muy bien aprovechada
Hay empresas cuyo consumo coincide en gran medida con las horas de producción solar y que ya utilizan directamente una parte muy elevada de la energía generada.
En estos casos puede existir poco margen adicional para que las baterías mejoren el resultado económico.
Por eso, nuestro objetivo no es recomendar un BESS a cualquier empresa que tenga placas solares. Primero debemos comprobar si existe una oportunidad real de almacenamiento y si esa oportunidad puede traducirse en una inversión económicamente razonable.
¿Qué papel tiene la inteligencia artificial en la rentabilidad del BESS?
La rentabilidad de un sistema de almacenamiento no depende únicamente de su capacidad. También influye cómo se gestionan las cargas y descargas de las baterías durante su funcionamiento.
En una solución BESS + IA, la gestión inteligente permite utilizar los datos energéticos de la empresa para adaptar el funcionamiento del almacenamiento a cada momento.
Analiza la producción de las placas solares
El sistema puede tener en cuenta cómo evoluciona la generación fotovoltaica para identificar cuándo existe energía disponible para cargar las baterías.
Esto permite coordinar el almacenamiento con la producción real de la instalación fotovoltaica.
Analiza el consumo eléctrico de la empresa
La gestión también debe conocer cuándo necesita energía la empresa y cómo varía su demanda a lo largo del día.
Al relacionar producción y consumo podemos determinar cuándo existen excedentes y cuándo será necesario recurrir nuevamente a electricidad de la red.
Gestiona cuándo cargar y descargar las baterías
La inteligencia artificial puede ayudar a decidir cuándo utilizar la capacidad disponible del BESS en función de las condiciones energéticas de cada momento.
El objetivo es aprovechar el almacenamiento allí donde pueda aportar mayor utilidad al funcionamiento energético de la empresa.
Se adapta a los cambios en producción y consumo
La actividad de una empresa puede cambiar según los turnos, los días de la semana, la época del año o sus necesidades productivas.
La gestión inteligente permite adaptar el funcionamiento del BESS a estas variaciones en lugar de trabajar siempre con una estrategia fija.
Busca aumentar el aprovechamiento económico del sistema
Una batería infrautilizada difícilmente puede ofrecer el mismo resultado que un sistema gestionado para aprovechar las oportunidades reales de carga y descarga.
Por eso, en nuestras soluciones BESS + IA, el objetivo de la inteligencia artificial es contribuir a que la capacidad instalada se utilice de forma eficiente y coherente con el comportamiento energético real de la empresa.
¿Cómo saber si instalar un BESS será rentable para tu empresa?
La rentabilidad solo puede determinarse con precisión cuando analizamos conjuntamente la instalación fotovoltaica existente, el consumo eléctrico y la inversión necesaria.
Por eso, antes de plantear una solución de almacenamiento debemos trabajar con datos reales de la empresa.
Analizamos la producción fotovoltaica
Estudiamos cuánta energía producen actualmente las placas solares y cómo varía esa producción a lo largo del día y del año.
Esto permite conocer la energía disponible y los periodos en los que pueden generarse excedentes.
Estudiamos la curva de consumo
Necesitamos saber cuándo consume electricidad la empresa, especialmente en las horas en las que la instalación fotovoltaica ya no cubre completamente la demanda.
Así podemos identificar qué consumos podrían cubrirse posteriormente utilizando energía almacenada.
Analizamos los excedentes disponibles
Comprobamos qué cantidad de la producción solar no está siendo aprovechada directamente y con qué frecuencia se producen esos excedentes.
Este dato es fundamental para estimar cuánta energía puede utilizarse realmente para cargar el BESS.
Dimensionamos diferentes configuraciones
Con los datos anteriores podemos estudiar distintas combinaciones de potencia y capacidad.
No buscamos instalar el sistema más grande posible, sino el BESS que pueda ofrecer un mejor equilibrio entre inversión y aprovechamiento.
Calculamos ahorro, amortización y rentabilidad
Finalmente, estimamos las compras de electricidad de la red que podrían reducirse y las comparamos con la inversión necesaria.
De esta forma podemos calcular el ahorro previsto, el periodo de amortización y la rentabilidad económica del proyecto.
El resultado nos permite responder con datos a la pregunta inicial: si instalar BESS + IA puede ser una inversión rentable para tu empresa concreta, en lugar de basarnos en estimaciones generales.
Descubre si instalar BESS + IA es rentable para tu empresa
Si tu empresa ya dispone de placas solares, podemos analizar la producción de tu instalación fotovoltaica, los excedentes y tu curva de consumo para estudiar qué oportunidades reales existen para incorporar almacenamiento.
A partir de estos datos dimensionamos una solución BESS + IA adaptada a las necesidades energéticas de tu empresa, evitando instalar una capacidad superior a la que realmente puedes aprovechar.
También estimamos la inversión necesaria, el ahorro que podría generar el sistema y su periodo de amortización para valorar la rentabilidad económica del proyecto antes de tomar una decisión.
El estudio inicial es gratuito y sin compromiso.
Preguntas frecuentes sobre la rentabilidad de baterías en empresas
Antes de incorporar almacenamiento a una instalación fotovoltaica existente, es habitual tener dudas sobre la inversión, la amortización y los factores que determinan la rentabilidad. Estas son algunas de las preguntas más frecuentes.
¿Es rentable instalar baterías en una empresa con placas solares?
Puede ser rentable cuando existen excedentes solares que pueden almacenarse y consumo eléctrico posterior donde aprovechar esa energía.
Para determinarlo debemos analizar la producción fotovoltaica, los excedentes, la curva de consumo, el ahorro potencial y la inversión necesaria.
¿Cuánto tarda en amortizarse un BESS?
No existe un periodo de amortización válido para todas las empresas.
Dependerá principalmente de la inversión realizada y del ahorro económico que pueda generar el sistema cada año. Por eso calculamos la amortización utilizando los datos reales de cada proyecto.
¿Qué factores influyen en la rentabilidad de las baterías?
Entre los principales factores están los excedentes solares disponibles, el consumo fuera de las horas de producción fotovoltaica, el coste de la electricidad que puede dejar de comprarse, la inversión necesaria y el aprovechamiento del BESS.
Todos ellos deben analizarse conjuntamente.
¿Cuantos más excedentes solares tenga mi empresa, más rentable será el BESS?
No necesariamente. Además de disponer de energía para cargar las baterías, necesitamos consumo posterior donde utilizar la energía almacenada.
La rentabilidad depende de la relación entre producción, almacenamiento y demanda eléctrica.
¿Una batería más grande es más rentable?
No necesariamente. Un BESS sobredimensionado puede aumentar la inversión sin generar un incremento proporcional del ahorro.
El objetivo es dimensionar una potencia y una capacidad adaptadas a los excedentes y al consumo real de la empresa.
¿La inteligencia artificial puede mejorar la rentabilidad del BESS?
La gestión mediante inteligencia artificial puede contribuir a utilizar de forma más eficiente la capacidad disponible, adaptando las cargas y descargas a la producción fotovoltaica y al consumo de la empresa.
El resultado dependerá siempre de las características concretas de cada instalación.
¿Es rentable un BESS si mi empresa consume principalmente durante el día?
Dependerá de cuánto coincidan el consumo y la producción fotovoltaica.
Si la empresa ya aprovecha directamente prácticamente toda la energía solar y genera pocos excedentes, el margen adicional que puede aportar el almacenamiento puede ser reducido.
¿Cómo calculáis el ahorro que puede generar el BESS?
Analizamos la producción fotovoltaica, los excedentes y la curva de consumo para estimar qué cantidad de energía almacenada podría sustituir compras de electricidad de la red.
Después valoramos económicamente esas compras evitadas para obtener una estimación del ahorro generado por el almacenamiento.
¿Qué ocurre si cambian los consumos de mi empresa?
Los consumos pueden variar por cambios de turnos, producción, maquinaria o actividad.
Por eso el análisis debe tener en cuenta el perfil energético de la empresa y el sistema debe dimensionarse buscando un funcionamiento adecuado también ante variaciones razonables del consumo.
¿Podéis estudiar la rentabilidad antes de instalar las baterías?
Sí. Analizamos la instalación fotovoltaica existente y los datos de consumo para estudiar el dimensionamiento, la inversión, el ahorro previsto y el periodo de amortización.
En Only Green Energy realizamos el estudio inicial de BESS + IA de forma gratuita y sin compromiso.

