¿Cómo dimensionar un BESS para una empresa?

19 Sep 26 | BESS + IA para empresas con placas solares

Dimensionar un BESS para una empresa significa determinar qué capacidad de almacenamiento en kWh y qué potencia en kW necesita realmente el sistema para adaptarse a la producción fotovoltaica y al consumo eléctrico de la empresa.

No se trata de instalar la mayor batería posible. Un BESS sobredimensionado puede aumentar innecesariamente la inversión, mientras que uno demasiado pequeño puede dejar parte del potencial de ahorro sin aprovechar.

Para dimensionarlo correctamente debemos analizar conjuntamente la producción de las placas solares, los excedentes disponibles, la curva de consumo y los horarios en los que la empresa continúa comprando electricidad de la red.

Capacidad y potencia no son lo mismo

La capacidad en kWh indica cuánta energía puede almacenar el BESS, mientras que la potencia en kW determina la velocidad a la que puede cargar o entregar esa energía.

Ambos valores deben calcularse según las necesidades reales de cada empresa.

¿Qué datos necesitamos para dimensionar un BESS para una empresa?

El dimensionamiento debe partir de datos reales. La potencia de la instalación fotovoltaica por sí sola no permite determinar qué batería necesita la empresa.

Debemos conocer cuándo se genera la energía, cuándo se consume y qué cantidad queda disponible para almacenar.

Curva de consumo eléctrico

La curva de consumo permite conocer cuántos kWh utiliza la empresa en cada periodo y detectar las horas en las que necesita electricidad cuando la producción solar es insuficiente o inexistente.

Producción de la instalación fotovoltaica

Debemos analizar cuánta energía generan las placas solares y cómo se distribuye esa producción a lo largo del día y del año.

Excedentes solares disponibles

Los excedentes nos indican qué cantidad de energía podría utilizarse para cargar las baterías en lugar de enviarse a la red.

Horarios de actividad de la empresa

Una empresa que trabaja de 7:00 a 15:00 tendrá un perfil diferente de otra que trabaja en dos o tres turnos o mantiene consumos durante la noche.

La combinación de estos datos nos permite empezar a calcular cuántos kWh de almacenamiento y cuántos kW de potencia puede necesitar el BESS.

¿Cómo calcular la capacidad en kWh de un BESS?

La capacidad debe calcularse según la cantidad de energía que realmente puede almacenarse y utilizarse posteriormente. No tiene sentido instalar una batería de gran capacidad si habitualmente no existe suficiente energía para cargarla.

Analizar los excedentes disponibles

Primero debemos determinar cuántos kWh genera la instalación fotovoltaica que la empresa no consume directamente y en qué horarios se producen.

Analizar el consumo posterior

Después comprobamos cuánto consume la empresa cuando la producción solar disminuye o desaparece. Ese consumo determina qué parte de la energía almacenada podrá utilizarse realmente.

Buscar el equilibrio entre energía disponible y consumo

Si una empresa genera 300 kWh de excedentes pero posteriormente solo puede aprovechar una parte, dimensionar automáticamente el BESS para almacenar los 300 kWh podría no ser la solución adecuada.

El objetivo es encontrar una capacidad que permita aprovechar una parte relevante de los excedentes sin instalar almacenamiento que vaya a permanecer habitualmente infrautilizado.

¿Cómo calcular la potencia en kW de un BESS?

Además de decidir cuánta energía queremos almacenar, debemos determinar con qué potencia necesita cargar y descargar el sistema. Por eso, dos BESS con la misma capacidad en kWh pueden necesitar potencias diferentes.

Analizar la potencia que necesita la empresa

Debemos estudiar qué demanda eléctrica queremos cubrir con la energía almacenada y durante cuánto tiempo.

Una empresa con consumos elevados durante periodos cortos puede necesitar una relación entre potencia y capacidad diferente de otra con un consumo menor pero más prolongado.

Determinar la potencia de carga

También debemos comprobar a qué velocidad puede cargarse el BESS con la energía disponible. Instalar una potencia de carga superior a la que puede proporcionar habitualmente la instalación no implica necesariamente un mejor aprovechamiento.

Equilibrar kW y kWh

La potencia y la capacidad deben dimensionarse conjuntamente.

Por ejemplo, un BESS de 200 kWh y 100 kW puede entregar teóricamente su capacidad durante aproximadamente dos horas a potencia nominal, mientras que esos mismos 200 kWh asociados a otra potencia tendrían un comportamiento diferente.

El objetivo es definir una combinación de kW y kWh adaptada al perfil energético real de la empresa.

¿Qué ocurre si dimensionamos mal un BESS?

Un dimensionamiento incorrecto puede reducir la rentabilidad del proyecto. Tanto instalar demasiada capacidad como quedarse corto puede impedir que la empresa aproveche correctamente el potencial del almacenamiento.

BESS sobredimensionado

Si instalamos más capacidad de la que puede cargarse o utilizarse habitualmente, una parte del sistema permanecerá infrautilizada.

Esto aumenta la inversión sin generar necesariamente un ahorro proporcional.

BESS infradimensionado

Si existe suficiente energía para almacenar y consumo posterior, pero la batería es demasiado pequeña, parte de los excedentes continuará sin aprovecharse.

En este caso, la empresa podría seguir comprando electricidad de la red aunque exista energía solar que podría haberse almacenado.

El mejor dimensionamiento no es necesariamente el BESS más grande

El objetivo debe ser encontrar el punto en el que capacidad, potencia, energía disponible, consumo e inversión estén equilibrados.

Por eso, el dimensionamiento debe realizarse antes de seleccionar definitivamente el sistema y preparar el presupuesto.

¿Cómo influye el horario de trabajo en el dimensionamiento del BESS?

El horario de actividad determina cuándo consume electricidad la empresa y cuánto coincide ese consumo con la producción fotovoltaica. Por eso, dos empresas con instalaciones solares similares pueden necesitar BESS completamente diferentes.

Empresas que trabajan principalmente de 7:00 a 15:00

En este tipo de empresas puede quedar producción solar disponible durante varias horas después de finalizar gran parte de la actividad.

El BESS puede almacenar parte de esa energía para utilizarla al día siguiente durante las primeras horas de trabajo, cuando las placas todavía producen poco.

Empresas con dos o tres turnos

Cuando la actividad continúa por la tarde o durante la noche, puede existir consumo inmediatamente después de las horas de mayor producción solar.

En estos casos debemos calcular cuánta energía interesa desplazar desde las horas solares hacia esos periodos de consumo.

Empresas con consumo durante los fines de semana

Las placas solares continúan produciendo aunque la actividad se reduzca durante sábados y domingos.

Este comportamiento también debe incluirse en el dimensionamiento, porque puede modificar tanto la cantidad de excedentes disponibles como la capacidad del BESS que realmente puede aprovechar la empresa.

Por eso debemos analizar días laborables, fines de semana y diferentes turnos de trabajo, y no dimensionar el sistema utilizando únicamente el consumo medio diario.

¿Cómo influye la inteligencia artificial en el dimensionamiento y funcionamiento del BESS?

El dimensionamiento determina la capacidad y potencia que necesita el sistema, pero después es necesario gestionar correctamente esa capacidad para aprovecharla.

En un BESS + IA, la inteligencia artificial puede analizar la producción fotovoltaica y el comportamiento del consumo para adaptar la carga y descarga de las baterías.

Prever cuándo habrá energía disponible

El sistema puede utilizar los datos de producción y consumo para identificar los periodos en los que previsiblemente existirán excedentes que permitan cargar las baterías.

Decidir cuándo utilizar la energía almacenada

La energía no tiene por qué descargarse inmediatamente. Puede reservarse para aquellos periodos en los que resulte más útil para reducir las compras de electricidad de la red.

Adaptarse a cambios en la actividad

Los consumos pueden variar según el día de la semana, los turnos de trabajo o el nivel de producción de la empresa.

La gestión mediante inteligencia artificial permite adaptar el funcionamiento del BESS a estas variaciones, buscando aprovechar mejor la capacidad de almacenamiento instalada.

¿Cómo comprobar si el BESS está correctamente dimensionado?

Antes de decidir la capacidad definitiva conviene simular el comportamiento del sistema utilizando los datos reales de la empresa.

El objetivo es comprobar cuántas veces podrá cargarse y descargarse el BESS y qué parte de su capacidad se utilizará realmente.

Simular diferentes capacidades

Podemos comparar varios tamaños de BESS para comprobar cómo cambia el aprovechamiento de los excedentes, las compras de electricidad de la red y el ahorro estimado.

Analizar el grado de utilización

Una batería que permanece gran parte del tiempo con capacidad disponible puede estar sobredimensionada, mientras que un sistema que alcanza continuamente su límite puede indicar que existe potencial para estudiar una capacidad mayor.

Comparar inversión y ahorro

Finalmente debemos relacionar cada alternativa con su coste y con el ahorro económico que puede generar.

De esta forma podemos seleccionar la configuración que ofrezca un mejor equilibrio entre capacidad, potencia, utilización, inversión y ahorro.

¿Quieres saber qué BESS necesita realmente tu empresa?

Podemos analizar gratuitamente la producción de tu instalación fotovoltaica, los excedentes y la curva de consumo para determinar qué capacidad en kWh y qué potencia en kW puede tener sentido para tu empresa.

A partir de estos datos podemos dimensionar diferentes alternativas y estimar su aprovechamiento, inversión y ahorro potencial.

Preguntas frecuentes sobre cómo dimensionar un BESS para una empresa

El dimensionamiento de un BESS debe adaptarse a la producción fotovoltaica, los excedentes y el perfil de consumo de cada empresa. Resolvemos las dudas más habituales sobre cómo calcular la capacidad en kWh y la potencia en kW necesarias.

¿Cómo se dimensiona un BESS para una empresa?

Se analizan la producción fotovoltaica, los excedentes solares, la curva de consumo y los horarios de actividad. Con estos datos podemos calcular cuánta energía puede almacenarse, cuándo podrá utilizarse y qué combinación de capacidad y potencia se adapta mejor a las necesidades de la empresa.

¿Qué diferencia hay entre los kWh y los kW de un BESS?

Los kWh indican cuánta energía puede almacenar el BESS, mientras que los kW indican la potencia con la que puede cargar o entregar esa energía. Ambos valores deben dimensionarse conjuntamente según el consumo y la producción fotovoltaica de la empresa.

¿Cuántos kWh de batería necesita una empresa?

No existe una capacidad estándar. Depende principalmente de cuántos excedentes solares genera la instalación y de cuánta energía puede consumir posteriormente la empresa. El objetivo es instalar una capacidad que pueda utilizarse habitualmente, evitando sobredimensionar el BESS.

¿Cómo saber qué potencia en kW necesita un BESS?

La potencia debe calcularse según la demanda eléctrica que queremos cubrir y la velocidad a la que necesitamos cargar o descargar las baterías. Una empresa con consumos elevados durante periodos cortos puede necesitar una potencia diferente de otra con consumos menores pero más prolongados.

¿Qué ocurre si instalamos un BESS demasiado grande?

Un BESS sobredimensionado puede tener capacidad que la empresa no consiga cargar o utilizar habitualmente. Esto aumenta la inversión sin generar necesariamente un ahorro proporcional, por lo que conviene dimensionar el sistema según los excedentes y el consumo reales.

¿Qué ocurre si instalamos un BESS demasiado pequeño?

Si existe suficiente energía solar para almacenar y consumo posterior, un BESS infradimensionado puede llenarse rápidamente y dejar parte de los excedentes sin aprovechar. En ese caso, la empresa podría seguir comprando electricidad de la red aunque exista potencial para almacenar más energía.

¿Influye el horario de trabajo en el tamaño del BESS?

Sí. Una empresa que trabaja principalmente de 7:00 a 15:00 puede generar excedentes durante la tarde, mientras que una empresa con varios turnos puede consumir energía durante más horas. Estos perfiles diferentes pueden requerir capacidades y potencias de almacenamiento distintas.

¿Se deben tener en cuenta los fines de semana para dimensionar un BESS?

Sí. Si la instalación fotovoltaica continúa produciendo durante el fin de semana mientras la actividad de la empresa disminuye, pueden generarse excedentes adicionales. Debemos analizar si esa energía puede almacenarse y utilizarse posteriormente antes de decidir la capacidad del BESS.

¿La inteligencia artificial puede ayudar a gestionar un BESS correctamente dimensionado?

Sí. La inteligencia artificial puede analizar la producción fotovoltaica y los patrones de consumo para gestionar cuándo cargar y descargar las baterías. De esta forma, busca aprovechar mejor la capacidad instalada y reducir las compras de electricidad de la red.

¿Cómo puedo saber qué BESS necesita realmente mi empresa?

Es necesario analizar conjuntamente la producción fotovoltaica, los excedentes solares, la curva de consumo y los horarios de actividad. Con estos datos podemos simular diferentes capacidades y potencias para determinar qué configuración ofrece un mejor equilibrio entre aprovechamiento de energía, inversión y ahorro.